Baleària ha solicitado formalmente a la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) una concesión administrativa para construir y explotar una terminal propia de pasajeros y mercancías de uso particular en el Puerto de Valencia, destinada a sus ferris. La petición, presentada por la naviera que preside Adolfo Utor, con sede en Dénia, llega ocho meses después de que Valenciaport revocara, el pasado mes de noviembre, la concesión que había otorgado en 2022 para el desarrollo de una gran terminal de pasajeros.
La solicitud se ha publicado este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde consta que Baleària pide una concesión sobre dominio público portuario por un plazo inicial de 35 años. Fuentes de la APV y de la propia naviera han confirmado la presentación de la documentación. Con esta publicación, la Autoridad Portuaria ha abierto el preceptivo trámite de competencia de proyectos previsto en la Ley de Puertos del Estado, que durante un mes permitirá a otras empresas presentar iniciativas con el mismo objeto antes de que la APV adopte una decisión definitiva. Ese procedimiento no supone todavía la adjudicación del espacio a Baleària, sino que sirve para comprobar si existen otros operadores interesados, como podría ser el caso de MSC, naviera que ya mostró interés en disponer de una estación de cruceros en el mismo espacio solicitado anteriormente por la compañía de Dénia.
La nueva propuesta difiere de la que quedó sin efecto en noviembre. La futura terminal se ubicará en un espacio distinto al del proyecto original y ocupará una superficie de 80.704 metros cuadrados, frente a los cerca de 100.000 metros cuadrados previstos inicialmente entre el Muelle de Poniente y el Muelle Perfecto Palacio, en los antiguos terrenos de Unión Naval de Valencia, donde la inversión prevista rondaba los 100 millones de euros.
La anulación de la concesión otorgada a Puerto Natura, filial de Baleària creada para explotar aquella terminal, fue justificada por la presidenta de la APV, Mar Chao, por la necesidad de «replantearse» la distribución de los muelles, «habida cuenta de los cambios experimentados en los tráficos, en las necesidades de maniobrabilidad de los nuevos buques y en la conectividad de Valenciaport con otros puertos», factores que, según la presidenta, «han evolucionado notablemente» desde que se plantearon los primeros diseños del proyecto. Aquella terminal coincidía además parcialmente con el interés mostrado por MSC en desarrollar una infraestructura propia para el tráfico de cruceros en la misma zona, lo que complicaba la operativa prevista para Baleària.



