Las compañías logísticas y de transporte internacional están ajustando sus operaciones en Oriente Medio ante el deterioro de la situación regional, que está afectando al transporte marítimo, aéreo y terrestre. Las empresas aseguran que están adoptando medidas preventivas para proteger a su personal, garantizar la seguridad de la carga y mantener la estabilidad de sus redes logísticas.
En el transporte marítimo, se ha decidido suspender temporalmente nuevas reservas de carga para varios tipos de mercancías con origen, destino o transbordo en países como Emiratos Árabes Unidos, Omán, Irak, Kuwait, Catar, Bahréin, Jordania y Arabia Saudí. La medida afecta especialmente a cargas refrigeradas, mercancías peligrosas, cargas fuera de medida y parte del transporte de carga seca.
En el caso de la carga seca, las reservas quedan suspendidas para envíos hacia o desde Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Catar y determinados puertos de Arabia Saudí y Omán. No obstante, se seguirán aceptando operaciones hacia puertos como Yeda y King Abdullah en Arabia Saudí, así como hacia Jordania, Salalah en Omán, Líbano e Israel. Las empresas también han indicado que los envíos que contengan alimentos esenciales, medicamentos o productos perecederos recibirán atención prioritaria.
Las restricciones también han provocado cancelaciones de reservas ya existentes cuando los contenedores aún no habían salido de origen hacia los países afectados. En paralelo, parte de la carga que ya está en tránsito podría ser redirigida a ubicaciones temporales de almacenamiento dentro o cerca de la región para evitar congestiones en puertos estratégicos.



