Moeve y ENSO han alcanzado un acuerdo de colaboración para desarrollar proyectos de descarbonización industrial mediante el uso de biomasa y gases renovables como alternativas a los combustibles fósiles. La alianza se centrará especialmente en instalaciones con una elevada demanda energética, donde la sustitución de los sistemas convencionales de generación térmica presenta mayores dificultades técnicas y económicas.
El acuerdo contempla la transformación de instalaciones industriales que actualmente utilizan sistemas de cogeneración alimentados por gas natural, carbón y otros combustibles fósiles, con el objetivo de incorporar soluciones energéticas basadas en biomasa. Esta colaboración se dirige principalmente a sectores como la industria química, papelera, de cartón y agroalimentaria, cuyos procesos productivos requieren un suministro continuo de vapor y energía térmica.
La iniciativa combina la experiencia de ENSO en el desarrollo, financiación, construcción y operación de infraestructuras de bioenergía con las capacidades de Moeve en el suministro energético y la comercialización de combustibles y gases renovables. Ambas compañías plantean una oferta conjunta para abordar proyectos de transformación energética adaptados a las características de cada instalación industrial.
Uno de los principales ámbitos de colaboración será la sustitución progresiva de los combustibles convencionales por biomasa en procesos de generación de calor y electricidad. Esta alternativa está orientada a instalaciones donde la electrificación de los procesos térmicos no resulta técnicamente viable o presenta dificultades para atender las necesidades de producción.
El acuerdo también comprende el desarrollo de gases renovables mediante diferentes vías tecnológicas. Entre ellas figura la conversión de plantas de biogás existentes para producir biometano, así como el estudio de proyectos de combustibles sintéticos, conocidos como e-fuels, a partir del aprovechamiento del dióxido de carbono de origen biogénico generado en instalaciones de bioenergía.
En este último ámbito, la colaboración contempla la captura y valorización del CO₂ procedente de la utilización de biomasa, que podría emplearse como materia prima en nuevos procesos de producción de combustibles renovables. Moeve podría participar como futuro comprador de las moléculas producidas, mientras que ENSO aportaría sus capacidades de generación energética renovable y captura de carbono biogénico.
ENSO dispone de experiencia en este campo a través de su planta bioeléctrica de Garray, en Soria, identificada por la compañía como la primera instalación bioeléctrica española que incorporó un sistema de captura y valorización de CO₂ de origen completamente renovable para uso alimentario. Esta experiencia constituye uno de los antecedentes tecnológicos que ambas empresas podrán utilizar en el estudio de nuevas aplicaciones industriales.
La colaboración se desarrollará también a través de Moeve decarbonize, la propuesta comercial de Moeve dirigida a clientes industriales y otras empresas, que incorpora soluciones relacionadas con el suministro de energía, calor, electricidad y gases renovables. Con la participación de ENSO, esta oferta amplía su ámbito a proyectos de bioenergía y generación térmica renovable.
El consejero delegado de ENSO, Elías Hernández, ha explicado que la colaboración busca facilitar a las industrias soluciones energéticas que permitan reducir emisiones y mejorar sus costes operativos. Según ha indicado, la capacidad de ENSO para financiar, construir y operar grandes instalaciones de bioenergía se combinará con el alcance comercial y las capacidades de Moeve para desarrollar proyectos destinados a clientes industriales.
Por su parte, Carlos Aguilera, responsable de desarrollo comercial de Moeve decarbonize, ha señalado que el acuerdo permitirá ofrecer una gama más amplia de soluciones energéticas, mediante la combinación de calor, electricidad y gases renovables. Esta oferta estará dirigida especialmente a los procesos industriales intensivos en energía en los que la electrificación no siempre constituye una alternativa viable.
Otro de los aspectos contemplados en la alianza es la financiación de las actuaciones necesarias para transformar los sistemas energéticos industriales. Las compañías estudiarán fórmulas que permitan acometer inversiones de gran escala, incluidas posibles estructuras de coinversión en activos energéticos, con el propósito de facilitar la ejecución de los proyectos sin que las empresas clientes tengan que asumir íntegramente su financiación.
El acuerdo se produce en un contexto de renovación del sector de la cogeneración en España, ante las próximas subastas previstas para esta tecnología. Ambas compañías consideran que este proceso puede facilitar la modernización de instalaciones industriales existentes y la incorporación de sistemas de generación con menores emisiones de carbono.
ENSO cuenta con más de 25 años de trayectoria en el sector de la bioenergía y desarrolla su actividad en distintas fases de la cadena de valor de la biomasa. Según los datos facilitados por la empresa, a lo largo de su actividad ha gestionado la transformación de más de 1,5 millones de toneladas anuales de biomasa en energía renovable y ha participado en el desarrollo de más de 400 megavatios eléctricos.
Desde finales de 2024, ENSO forma parte de la cartera de Igneo Infrastructure Partners, firma especializada en inversiones en infraestructuras. Por su parte, Moeve, antigua Cepsa, desarrolla su estrategia de transformación energética denominada Positive Motion, que comprende, entre otras actividades, la producción de hidrógeno renovable, biocombustibles de segunda generación y productos químicos sostenibles.