El Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Cantabria ha intervenido en el puerto de Santoña unas 4.000 pulperas, líneas de tubos de plástico utilizadas para la pesca «ilegal, incontrolada y masiva» de pulpos.
Las ‘pulperas’ han sido precintadas y puestas a disposición de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Cantabria mientras la Guardia Civil continúa la investigación con el fin de averiguar quiénes las han podido usar para la pesca o tenerlas a bordo de embarcaciones, lo que constituye infracción grave, con sanciones que pueden ascender a los 6.000 euros.
Según ha informado el instituto armado en nota de prensa, el pasado mes de octubre una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil con base en Vizcaya intervino una línea de tubos de plástico para la pesca de pulpos que se encontraba fondeada a una milla de la Punta del Ahorcado, frente a Santoña, a donde fue trasladada y recogida por el Servicio de Inspección de Pesca.
En indagaciones posteriores conjuntas entre los Servicios Marítimos de la Guardia Civil de Cantabria y Vizcaya, se encontraron en el puerto de Santoña gran cantidad de tubos de las mismas características a los incautados.



