MSC y Hutchison Ports han reanudado las negociaciones para desarrollar el proyecto Omega, una nueva terminal de contenedores en el Puerto de Róterdam con una capacidad inicialmente prevista de entre 6 y 7 millones de TEUs anuales. Las conversaciones, que habían quedado interrumpidas durante el verano por discrepancias contractuales, se han retomado con el objetivo de determinar la viabilidad de una inversión cuya decisión definitiva continúa pendiente.
La reanudación de los contactos fue comunicada por la dirección de Hutchison Ports Delta II a los representantes de los sindicatos FNV Havens y CNV durante una reunión celebrada el pasado 1 de octubre. Según las organizaciones sindicales, las negociaciones involucran a Hutchison Ports y Terminal Investment Limited (TiL), la filial de inversiones portuarias de Mediterranean Shipping Company (MSC).
La Autoridad Portuaria de Róterdam quiere conocer antes del 1 de enero de 2027 si el proyecto finalmente se ejecutará. Así lo trasladó la dirección de Delta II a los representantes de los trabajadores, según la información difundida por FNV Havens el 5 de octubre.
De acuerdo con esta comunicación sindical, si las compañías no alcanzan un acuerdo, los terrenos previstos para la futura terminal podrían volver a ofrecerse al mercado. La zona norte mantendría su uso destinado a la manipulación de contenedores, aunque todavía no se ha comunicado una decisión definitiva sobre este escenario.
El proyecto Omega fue anunciado oficialmente en agosto de 2022 mediante un acuerdo de intenciones entre Hutchison Ports y TiL para desarrollar una instalación conjunta en Europahaven, dentro del complejo portuario de Maasvlakte.
La iniciativa contempla la transformación de las actuales instalaciones de Hutchison Ports ECT Delta y Hutchison Ports Delta II, integrando las áreas situadas en el norte de la terminal ECT Delta y los terrenos de Delta II en una nueva infraestructura destinada al tráfico de contenedores.
Según la planificación presentada entonces, la terminal dispondría de cinco atraques para grandes portacontenedores, con una longitud total de muelles de 2,6 kilómetros. La capacidad prevista se situaba entre 6 y 7 millones de TEUs anuales, mediante el desarrollo de instalaciones automatizadas.
El proyecto también contempla la remodelación de los muelles por parte de la Autoridad Portuaria de Róterdam y una ejecución por fases. En el anuncio original se establecía 2027 como fecha prevista para el inicio de las primeras operaciones, aunque las negociaciones posteriores han impedido confirmar ese calendario.
La falta de una decisión empresarial está generando incertidumbre entre los trabajadores de Delta II. Los sindicatos FNV Havens y CNV han expresado sus dudas sobre la posibilidad de alcanzar una resolución antes de finalizar el año, después de que anteriores previsiones sobre el futuro del proyecto no se hayan concretado.
FNV Havens ha señalado que la dirección no ha facilitado información detallada sobre el contenido de las conversaciones entre Hutchison Ports y TiL. La organización también ha indicado que sigue sin existir claridad sobre las consecuencias que tendría la ejecución o cancelación del proyecto para el personal de las instalaciones actuales.
Durante la reunión del 1 de octubre, los representantes sindicales solicitaron información sobre una alternativa planteada anteriormente por la empresa, consistente en estudiar el posible traslado de trabajadores y equipos de Delta II a instalaciones de ECT si Omega no llegaba a materializarse.
Según FNV Havens, la dirección comunicó que el estudio de esta posibilidad se encuentra paralizado tras la reanudación de las negociaciones entre las dos compañías.
Por su parte, CNV ha manifestado su preocupación por la situación laboral de los empleados y la ausencia de información sobre los posibles cambios organizativos asociados al proyecto. La organización ha indicado que todavía se desconoce qué ocurrirá con los puestos de trabajo y las condiciones laborales si la terminal Delta II deja de operar bajo su configuración actual.
Las conversaciones entre Hutchison Ports y TiL continúan abiertas sin que se haya anunciado un acuerdo definitivo ni una decisión final de inversión. El plazo comunicado por la dirección de Delta II sitúa el 1 de enero de 2027 como referencia para determinar la continuidad del proyecto Omega.