La compañía alemana TKMS AG & Co. KGaA, uno de los principales proveedores mundiales de soluciones de defensa marítima, y la empresa pública española Navantia S.A., S.M.E. han firmado este miércoles un memorando de entendimiento para explorar una cooperación estratégica en proyectos navales en Europa, la OTAN y el resto del mundo. El acuerdo contempla la posible producción de diseños de TKMS, en particular submarinos, en los astilleros de Navantia en España.
La firma del memorando, rubricada en Madrid y en la ciudad alemana de Kiel, se produce en un contexto marcado por el incremento significativo de la demanda de productos navales avanzados derivado de la evolución geopolítica de los últimos años. La industria naval europea registra al mismo tiempo cuellos de botella considerables en la capacidad de los astilleros y en los recursos tecnológicos disponibles. En este escenario, ambas compañías quieren analizar cómo una cooperación industrial más estrecha puede contribuir a ejecutar proyectos de forma más eficiente, rápida y rentable. Las partes han acordado iniciar conversaciones a nivel directivo en pleno cumplimiento de todas las normativas en materia de competencia y control de exportaciones.
TKMS es uno de los líderes mundiales en submarinos convencionales, buques navales y soluciones electrónicas, mientras que Navantia es uno de los principales actores europeos en el diseño, construcción y apoyo al ciclo de vida de buques y submarinos, además de integrador de sistemas de combate. La combinación de capacidades de ambas compañías plantearía un marco de cooperación orientado a responder a las necesidades de las fuerzas armadas de los países socios.
El consejero delegado de TKMS, Oliver Burkhard, ha calificado la firma del memorando como «una señal importante para la defensa marítima europea». Burkhard ha afirmado que «en un momento en el que aumentan los requerimientos de seguridad de nuestros clientes y la capacidad de fabricación es limitada, resulta crucial que las empresas industriales europeas colaboren de forma más estrecha». Según el directivo, ambas compañías «cuentan conjuntamente con la experiencia, la infraestructura y el recorrido necesarios para superar estos retos compartidos y reforzar la capacidad de suministro a las fuerzas armadas de nuestros países socios».
El presidente del Consejo de Supervisión de TKMS, Volkmar Dinstuhl, ha señalado que la compañía alemana «ha sido líder del mercado mundial de submarinos no nucleares durante décadas» y ha indicado que comparte con Navantia «el compromiso con los más altos estándares de calidad y el claro objetivo de entregar con rapidez y fiabilidad». Dinstuhl ha añadido que el acuerdo permitirá aprovechar sinergias entre las capacidades de astillero de ambas compañías y actuar «juntos como sólidos socios europeos».
Por parte de TKMS también se ha pronunciado Miguel López, vicepresidente del Consejo de Supervisión de la compañía y consejero delegado de thyssenkrupp AG, el accionista mayoritario del grupo naval alemán. López ha indicado que thyssenkrupp asume la responsabilidad de la dirección estratégica de TKMS con la tarea de permitir a la compañía «responder a la creciente demanda internacional de sistemas navales modernos», y ha calificado la asociación con Navantia como «un enfoque prometedor para lograrlo».
El presidente ejecutivo de Navantia, Ricardo Domínguez, ha afirmado que con la firma del memorando se da «un paso significativo hacia nuestro objetivo compartido de reforzar la autonomía estratégica y la soberanía de Europa en materia de defensa». Domínguez ha añadido que la colaboración «aportará capacidades de vanguardia a nuestras Fuerzas Armadas, al tiempo que aprovechará todo el potencial de la inversión europea en defensa». El máximo responsable de la compañía pública española ha situado a Navantia y TKMS como «actores líderes en el ámbito naval y de defensa» comprometidos con el esfuerzo europeo en la materia.
Por su parte, el director de operaciones de Navantia, Gonzalo Mateo-Guerrero, ha subrayado que «las empresas europeas de defensa comparten la responsabilidad de responder con determinación a los retos actuales». Mateo-Guerrero ha indicado que Europa necesita una industria capaz de proporcionar no solo tecnologías de última generación, sino también de garantizar entregas rápidas y fiables y un sostenimiento a largo plazo, al tiempo que se refuerza el ecosistema industrial europeo y se apoya a las pequeñas y medianas empresas del sector.
