La compañía Maersk ha anunciado un amplio paquete de medidas operativas ante la creciente inestabilidad en Oriente Medio, especialmente en torno al Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del comercio global.
La naviera danesa advierte de que la situación sigue siendo altamente volátil y sin garantías de seguridad para la navegación. Por ello, ha decidido evitar por el momento el tránsito por el estrecho, priorizando la seguridad de sus tripulaciones, buques y mercancías.
En paralelo, Maersk ha suspendido temporalmente múltiples reservas de carga hacia y desde países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin, Irak y parte de Arabia Saudí. Solo se mantienen algunas excepciones para mercancías esenciales como alimentos, medicamentos y productos perecederos.
La compañía también ha introducido un recargo de emergencia para los envíos afectados, que puede alcanzar los 3.800 dólares por contenedor en función del tipo de carga. Este coste adicional responde a la necesidad de redirigir mercancías, habilitar almacenamientos temporales y asegurar rutas alternativas.
