La Universidad de Cádiz (UCA) ha organizado el primer Local Multi-Actor Laboratory (L-MAL) del proyecto europeo REWRITE en el Centro de Visitantes del Parque Metropolitano de Los Toruños, un encuentro que reunió a cerca de cuarenta representantes de administraciones públicas, sectores productivos, entidades sociales y comunidad científica para debatir el futuro de las marismas y salinas de la Bahía de Cádiz. La iniciativa, financiada por el programa Horizon Europe, estudia cómo la renaturalización de ecosistemas costeros puede contribuir a la mitigación de la crisis climática y a la preservación de la biodiversidad.
REWRITE (REWilding and Restoration of InterTidal sediment Ecosystems for carbon sequestration, climate adaptation and biodiversity support) es un proyecto dotado con un presupuesto de 7,9 millones de euros en el que participan 25 instituciones de 14 países. Su objetivo es evaluar la viabilidad de la renaturalización como solución basada en la naturaleza para recuperar medios costeros degradados, una aproximación que se viene explorando desde hace años en ecosistemas terrestres pero cuya aplicación en ambientes costeros es todavía muy limitada. El saco interno de la Bahía de Cádiz es una de las diez zonas modelo que se estudian en el proyecto a escala europea.
La jornada estuvo coordinada por el Grupo de Investigación en Gestión Integrada de Áreas Litorales (GIAL) y el Grupo de Ecología Microbiana y Biogeoquímica de la UCA, bajo la dirección del investigador principal del proyecto en la universidad gaditana, el profesor Sokratis Papaspyrou. En la inauguración intervinieron la vicerrectora de Investigación y Transferencia de la UCA, María Jesús Ortega, y la directora del Parque Natural Bahía de Cádiz, María del Carmen Bordóns.
A diferencia de los foros técnicos convencionales, el formato del laboratorio multiactor facilita el diálogo directo entre agentes sociales, económicos, ambientales y de la administración pública. En la sesión participaron representantes de la Demarcación de Costas, la Junta de Andalucía, la Diputación de Cádiz, salineros, acuicultores, empresas turísticas, organizaciones ambientales y especialistas de distintas disciplinas científicas. Todos ellos trabajaron de forma conjunta para identificar problemas, oportunidades y posibles escenarios de futuro para las marismas y salinas de la Bahía.
Las áreas intermareales de las zonas costeras europeas abarcan más de 10.000 kilómetros cuadrados a lo largo de los 35.000 kilómetros de litoral mareal del continente y proporcionan servicios ecosistémicos vitales, como la captura de carbono, el control de inundaciones y el mantenimiento de la vida silvestre costera. La normativa europea de restauración de la naturaleza (EU Nature Restoration Regulation) establece la obligación de restaurar al menos el 20% de las zonas terrestres y marinas de la UE para 2030, un objetivo con el que REWRITE se alinea directamente.
A través de distintas dinámicas participativas, los asistentes identificaron zonas de especial valor ecológico y cultural, analizaron amenazas como el abandono de salinas o la pérdida de biodiversidad y debatieron alternativas de gestión capaces de compatibilizar conservación ambiental, actividad económica y preservación patrimonial. Entre las principales conclusiones del encuentro se registró una apuesta compartida por dos líneas de actuación complementarias: por un lado, la recuperación ecológica de espacios degradados mediante procesos de renaturalización activa o pasiva; por otro, el desarrollo de modelos sostenibles vinculados a la salicultura tradicional y la acuicultura extensiva de estero, actividades históricas que forman parte de la identidad y el paisaje cultural de la Bahía de Cádiz.
La dimensión internacional del encuentro constituyó otro de los elementos relevantes de la jornada. El modelo de participación y codiseño desarrollado por la UCA servirá de referencia para otros casos de estudio europeos integrados en REWRITE. Ecosistemas costeros de Francia, Países Bajos, Irlanda y Portugal aplicarán metodologías inspiradas en la experiencia desarrollada en la Bahía gaditana. Investigadores del consorcio europeo se desplazaron a Cádiz para conocer de primera mano el desarrollo de esta primera sesión.
La jornada concluyó con la presentación de resultados científicos preliminares obtenidos por investigadores de la UCA y del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), entidad colaboradora en el proyecto, a cargo del investigador Gabriel Navarro. Todo el material generado durante el laboratorio será procesado por el equipo investigador de la universidad gaditana para elaborar un informe técnico que sirva como herramienta práctica de apoyo a las administraciones responsables de la gestión del territorio. El proyecto prevé un segundo encuentro dentro de un año, en el que se trabajará sobre propuestas concretas de zonificación y estrategias de actuación para las marismas de la Bahía de Cádiz.
