La Organización Marítima Internacional (OMI) ha adoptado un nuevo Código Internacional de Seguridad para Buques de Superficie Marítimos Autónomos (Código MASS, por sus siglas en inglés) durante la 111ª sesión del Comité de Seguridad Marítima celebrada en Londres. Se trata de la primera normativa de alcance global que establece un marco de requisitos para el diseño, la construcción, la operación y la certificación de buques comerciales autónomos y controlados a distancia, con el objetivo de garantizar que estas embarcaciones cumplan estándares de seguridad y protección medioambiental equivalentes a los de los buques convencionales.
El código es aplicable a buques de carga de gran porte dedicados al comercio internacional y entrará en vigor el 1 de julio de 2026 de forma voluntaria durante un periodo mínimo de dos años. Esta fase inicial permitirá a los Estados miembros probar su aplicación práctica antes de que la norma pase a ser de obligado cumplimiento bajo el Convenio SOLAS, un paso que podría producirse a partir de 2028.
El Código MASS define un buque autónomo de superficie marítima como aquel capaz de operar con distintos grados de independencia respecto a la intervención humana. Esta definición abarca un amplio espectro que va desde buques automatizados con tripulación a bordo, pasando por embarcaciones controladas a distancia con o sin tripulación, hasta buques completamente autónomos capaces de tomar decisiones de forma independiente sin intervención humana directa.
Según la OMI, el propósito del código es regular la tecnología emergente en el ámbito marítimo, manteniendo los niveles de seguridad al tiempo que se posibilita la innovación. Los buques autónomos de gran tamaño dedicados al comercio internacional se encuentran aún en una fase incipiente de desarrollo, y el Código MASS constituye el primer conjunto de especificaciones aplicable a escala mundial para orientar su evolución.
El marco normativo adoptado tiene un enfoque basado en objetivos, sin la especificidad prescriptiva que caracteriza a otras regulaciones del Convenio SOLAS relativas, por ejemplo, al diseño de botes salvavidas o a la instalación de registradores de datos de viaje (VDR). La navegación segura ocupa un lugar prioritario en la evaluación de los buques autónomos. El Código MASS incorpora por referencia las reglas de prevención de abordajes del Convenio COLREGS, con sus requisitos de reconocimiento de señales sonoras, luces, marcas y tipos de buques. Para complementar la exigencia estándar de vigilancia del COLREGS, el código introduce un requisito de conocimiento situacional que obliga a que el sistema de navegación autónoma del buque «monitorice de forma continua toda la información necesaria para una navegación segura». No obstante, estándares más específicos, como la capacidad de evaluar señales sonoras o llamadas por VHF —funciones que la mayoría de los sistemas de navegación autónoma actuales no pueden realizar—, no forman parte del código por el momento.
El texto aprobado sí incluye una extensa relación de requisitos de equipamiento que resultarían exclusivos, y en algunos casos técnicamente exigentes, para buques sin tripulación. Al carecer de tripulación a bordo, estos buques deberán ser diseñados de forma diferente para garantizar la seguridad y la capacidad de respuesta ante emergencias, incluyendo operaciones de contingencia en lo que el código denomina «estados degradados razonablemente previsibles». Esto implica estándares diferenciados en materia de estructura, subdivisión, estabilidad e integridad de estanqueidad, protección y detección contra incendios, dispositivos y medios de salvamento, seguridad, búsqueda y rescate, manipulación de carga, remolque y amarre, instalaciones de maquinaria, instalaciones eléctricas y sistemas de soporte externo.
Algunos de estos requisitos plantean retos técnicos considerables en un entorno marino exigente. Los molinetes de anclas, por ejemplo, deberán ser capaces de operar de forma autónoma o por control remoto durante una emergencia, sin tripulación que retire los dispositivos de sujeción o maneje el freno del molinete. Los sistemas de remolque de emergencia deberán estar configurados para poder establecer la conexión sin una tripulación que manipule las líneas de lanzamiento y las estachas en condiciones de mar adversas. Gran parte del trabajo de investigación y desarrollo que los proveedores de equipos deberán acometer para cumplir estos requisitos se prolongará durante los próximos años.
