La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha decretado el cierre de la pesquería de la chirla (Chamelea gallina) en todas las zonas de producción de moluscos bivalvos del golfo de Cádiz. La medida se ha adoptado tras constatar que los valores de rendimiento medio de captura se sitúan por debajo del umbral establecido, según los datos obtenidos en el seguimiento realizado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO).
La resolución, con fecha del 7 de marzo y publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, establece además la prohibición de la actividad para las embarcaciones autorizadas que emplean dragas hidráulicas y rastros remolcados para la captura de chirla. También se ha prohibido la captura, mantenimiento a bordo, transbordo, desembarque y comercialización de esta especie en el litoral del golfo de Cádiz. Los ejemplares capturados accidentalmente deberán ser devueltos de inmediato al mar.
El incumplimiento de esta normativa conllevará sanciones conforme a lo dispuesto en la Ley 1/2002, de 4 de abril, y en la Ley 3/2001, de 26 de marzo.
Regulación y seguimiento de la pesquería
Desde el 15 de abril de 2020, la pesquería de la chirla en el golfo de Cádiz se encuentra regulada por un Plan de Gestión aprobado mediante la Orden de 6 de abril de 2020. Este plan establece límites biológicos de explotación y condiciona la actividad pesquera a la sostenibilidad de la especie.
En este marco, el Plan de Pesca para la campaña 2024-2025, aprobado mediante la Resolución de 21 de junio de 2024, fijó un límite de captura total no superior a 1.700 toneladas. La normativa establece que la explotación es sostenible cuando la captura total anual no supera el Rendimiento Máximo Sostenible y el rendimiento medio de captura (CPUE medio) no es inferior a 0,8 kg/minuto con draga hidráulica.
Por otro lado, el artículo 4 de la Orden de 6 de abril de 2020 establece que el cierre de la pesquería se aplicará automáticamente si el rendimiento medio de captura desciende hasta 0,6 kg/minuto o menos. En ese caso, la actividad permanecerá suspendida hasta que los estudios científicos certifiquen la recuperación de la pesquería.
Esta medida afecta a todas las zonas de producción del golfo de Cádiz y se mantendrá en vigor hasta que los resultados del seguimiento técnico permitan la reapertura de la pesquería en condiciones sostenibles.