La naviera Maersk ha señalado, en relación con el Estrecho de Ormuz, que tras el anuncio de Irán sobre su apertura, se mantiene la recomendación de evitar el tránsito por esta ruta estratégica. La decisión responde a las indicaciones de sus socios de seguridad y a la necesidad de realizar evaluaciones constantes del riesgo en un contexto altamente volátil.
La compañía ha detallado ajustes en sus soluciones logísticas multimodales en países del Golfo como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin e Irak. Como medida temporal, se han suspendido determinadas reservas de transporte terrestre, especialmente en rutas que conectan puertos como Yeda, Omán, Salalah o Sohar con destinos clave en la región.
No obstante, la naviera mantiene operativas diversas alternativas logísticas, incluyendo soluciones de “land bridge” para exportaciones desde el Golfo superior a través del puerto de Yeda y desde Irak vía Aqaba, así como servicios domésticos e importaciones en distintos corredores regionales.
En cuanto a los tipos de carga, se continúa aceptando mercancía seca y congelada, siempre sujeta a disponibilidad de capacidad.
La compañía ha subrayado que la situación sigue evolucionando y que todas las decisiones operativas estarán condicionadas por la evolución del contexto geopolítico, reiterando su compromiso con la seguridad y la continuidad del servicio.
