El comisario europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Costas Kadis, ha confirmado este martes que la Comisión Europea está trabajando junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España para permitir que los pescadores españoles cuenten con días adicionales de actividad durante el periodo navideño. La medida, aún en fase de negociación, forma parte de los esfuerzos por adaptar el régimen de esfuerzo pesquero a las particularidades del mercado y las necesidades del sector sin incumplir los compromisos comunitarios en materia de sostenibilidad.
Durante su comparecencia ante la Comisión Mixta para la Unión Europea, en la que participaron representantes del Congreso y del Senado, Kadis señaló que “muy pronto” podría anunciarse una decisión en este sentido. Las conversaciones, según indicó, se centran en el Mediterráneo, zona donde las limitaciones al esfuerzo pesquero —especialmente para la flota de arrastre— han generado tensiones recurrentes con el sector. El objetivo, según apuntó el comisario, es encontrar un equilibrio entre las necesidades socioeconómicas de las comunidades pesqueras y las exigencias derivadas de la conservación de los recursos marinos.
Aunque no ofreció detalles específicos sobre el alcance de los días adicionales que podrían autorizarse, Kadis insistió en que cualquier ajuste deberá respetar las evaluaciones científicas y los compromisos adquiridos en el marco del denominado Pacto por los Océanos, adoptado por la Comisión Europea. Este acuerdo establece como principios fundamentales la sostenibilidad medioambiental, social y económica, y fija líneas de actuación para garantizar la recuperación de los ecosistemas marinos y la explotación responsable de los recursos pesqueros.
En relación con los límites actuales, Kadis recordó que la propuesta de la Comisión contempla permitir un máximo de 27 días de faena al mes para la flota de arrastre en el Mediterráneo a partir de 2026, siempre y cuando se apliquen las medidas de sostenibilidad correspondientes. De lo contrario, advirtió que no será posible autorizar ese número de jornadas. “Lo más sencillo sería conceder más días de pesca para satisfacer al sector de forma temporal, pero eso no sería una solución responsable. Es necesario actuar en base a lo que dicen los científicos”, afirmó.
Además del asunto del Mediterráneo, Kadis abordó la situación de las negociaciones con Noruega para la renovación del acuerdo pesquero bilateral, que afecta especialmente a la flota bacaladera española. Según explicó, las conversaciones se encuentran en una fase complicada, ya que las autoridades noruegas mantienen una postura firme y han adoptado cuotas de captura de forma unilateral, sin respetar el asesoramiento científico que sustenta los principios de gestión sostenible compartida entre ambas partes.
Ante esta situación, el comisario advirtió que la Comisión Europea se reserva el derecho a adoptar medidas frente a lo que calificó como “pesca no sostenible” si persisten los incumplimientos. “Queremos llegar a un acuerdo equilibrado, pero si Noruega sigue actuando fuera del marco común, responderemos con los instrumentos normativos que tenemos a nuestra disposición”, apuntó.
Kadis también se refirió a uno de los desafíos estructurales del sector pesquero europeo: la falta de relevo generacional. Afirmó que España, al igual que otros países del entorno comunitario, enfrenta una notable pérdida de atractivo de las profesiones relacionadas con la pesca y la acuicultura entre los jóvenes. En su opinión, esta situación amenaza la viabilidad futura de estas actividades, por lo que abogó por impulsar políticas que refuercen el tejido social y económico de las comunidades litorales.
En este sentido, el comisario anunció que la Comisión Europea presentará en junio del próximo año, coincidiendo con la presidencia chipriota del Consejo de la Unión Europea, una propuesta específica para apoyar a las regiones costeras e insulares del continente. Esta iniciativa buscará reforzar la resiliencia de estas comunidades y facilitar su adaptación a los nuevos retos vinculados a la sostenibilidad, el relevo generacional y la transformación económica del entorno pesquero.
