El Plan Estratégico 2030 con visión 2040 de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) contempla la construcción de una nueva Estación Marítima en Algeciras concebida con criterio de integración con el frente urbano de la ciudad. El proyecto figura entre los hitos que el documento agrupa bajo el denominado Plan Hércules para el tráfico del Estrecho y acompaña la transformación integral de la dársena de La Galera, donde se concentra hoy la actividad de pasaje.
La integración con la ciudad es una de las claves del diseño. El plan incorpora alzados de la pasarela de conexión con el frente urbano y vistas interiores del edificio, lo que perfila una terminal pensada como equipamiento operativo y como punto de contacto entre el puerto y la ciudad de Algeciras. La ampliación de la terminal ferroviaria T2, en la misma zona, se ejecutará también atendiendo a esa integración urbana, según recoge el documento.
En términos de capacidad, la actuación acompaña el paso de ocho a diez atraques ROPAX en el Puerto de Algeciras y el objetivo de atender 7,5 millones de pasajeros. La dársena de La Galera, epicentro del pasaje marítimo del Estrecho, es el ámbito donde se concentran esos incrementos, junto con las 15 hectáreas adicionales que el plan reserva dentro del puerto para el tráfico del Estrecho y las 30 hectáreas previstas en áreas exteriores.
La Estación Marítima forma parte del paquete que la APBA ha denominado Plan Hércules, un conjunto de actuaciones dirigidas específicamente al tráfico del Estrecho. Ese paquete incluye la ampliación del Puesto de Control Fronterizo, cuya entrada en servicio se fija en 2028; la meta de 800.000 camiones al año a 2030 —un millón en 2035— y un nuevo modelo de gobernanza para el tráfico rodado entre Algeciras y Tánger Med. La APBA plantea también optimizar la conexión con Ceuta dentro del mismo eje.
El nuevo modelo de gobernanza es otro de los elementos que acompañan al proyecto arquitectónico. El plan no detalla su articulación concreta, pero lo cita como una actuación diferenciada dentro de la línea de crecimiento eficiente y competitivo, junto con la mejora de la agilidad del control e inspecciones fronterizas y la implementación de una sistemática de mejora continua en las operaciones. La aspiración explícita es la de un «puerto sin esperas ni tiempos muertos», bajo el concepto de Puerto Just-in-time.
En el bloque de descarbonización, la nueva terminal enlaza con la puesta en servicio, prevista para 2027, del primer servicio de fast ferry 100% eléctrico entre Tarifa y Tánger Ville, al que la APBA denomina primera línea verde Europa-África. Aunque este servicio opera desde el Puerto de Tarifa y no desde Algeciras, forma parte del mismo objetivo estratégico de renovación integral de la flota que sirve al Estrecho, con actuaciones específicas también para la línea Algeciras-Tánger Med.
El Plan Estratégico contempla 15 hectáreas adicionales dentro del Puerto de Algeciras para los tráficos del Estrecho y otras 30 hectáreas en áreas exteriores. Estas superficies permitirían sacar parte de las esperas y operaciones auxiliares de las zonas más próximas a los muelles, donde la disponibilidad de suelo constituye uno de los principales condicionantes.
La nueva terminal se coordina además con la ampliación del Puesto de Control Fronterizo, cuya finalización se fija para 2028. La actuación pretende incrementar la capacidad de inspección de mercancías y responder al crecimiento del tráfico de camiones, que la APBA sitúa en 800.000 unidades hacia 2030 y en un millón en 2035.
La ampliación de los atraques ro-pax forma parte del mismo esquema. El paso de ocho a diez posiciones de atraque permitiría incrementar la capacidad para recibir ferris y organizar las escalas, especialmente durante los momentos de mayor demanda. La estación deberá adaptarse a esa configuración y canalizar los pasajeros procedentes de los distintos muelles.
El proyecto combina así tres dimensiones: la modernización de la atención al viajero, la reorganización operativa de La Galera y la conexión física con la ciudad. La Estación Marítima aparece en el Plan Estratégico como uno de los elementos que debe transformar la entrada y salida marítima de Algeciras, dentro de una planificación que abarca atraques, controles fronterizos, accesos, superficies exteriores y gestión de los tráficos del Estrecho.
