La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) ha adjudicado a la empresa Activa y Servicios el contrato para la retirada de algas invasoras en dos tramos costeros situados dentro de su ámbito de gestión: la zona de La Caleta, en Tarifa, y la playa de El Chinarral, en Algeciras. El importe de adjudicación asciende a 158.800 euros, ligeramente por debajo de los 159.515,40 euros fijados como presupuesto base de licitación sin IVA.
El contrato tiene una duración de cuatro años, con posibilidad de prórroga por un año adicional, lo que elevaría el valor estimado total hasta los 199.394,25 euros. La adjudicación se ha resuelto mediante procedimiento abierto, con el precio como único criterio de selección, al considerar la APBA que las prestaciones del servicio están perfectamente definidas y no admiten variaciones técnicas.
La especie que motiva esta actuación es la Rugulopterix Okamurae, un alga parda originaria del Pacífico Noroccidental cuya presencia en las costas del estrecho de Gibraltar se detectó por primera vez en 2015. Desde el verano de 2017, esta variedad invasora se deposita de forma recurrente entre los meses de mayo y septiembre en distintos puntos del litoral comprendido entre Tarifa y la bahía de Algeciras. Su identificación fue confirmada mediante análisis morfo-anatómicos y genéticos realizados por el Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de Málaga y la Universidad de Kobe (Japón), a partir de muestras recogidas en las playas tarifeñas.
La acumulación de esta alga en la costa genera problemas de salubridad pública. Su descomposición produce olores intensos y atrae grandes cantidades de insectos, lo que convierte los tramos de playa afectados en zonas no aptas para el uso ciudadano durante la temporada estival. Esta circunstancia, unida a la proximidad de las zonas afectadas a núcleos urbanos, ha llevado a la APBA a tomar la decisión de intervenir antes de que los temporales de otoño retiren de forma natural los restos acumulados.
El ámbito de actuación abarca dos zonas diferenciadas. En La Caleta, franja costera situada al este del puerto de Tarifa y del Parque Natural del Estrecho, los trabajos se extenderán sobre un tramo de 335 metros lineales. En la playa de El Chinarral, en Algeciras, la intervención cubrirá 417 metros lineales. Ambos enclaves comparten la problemática de acumulación periódica de la Rugulopterix Okamurae durante los meses más cálidos.
El servicio se desarrollará entre junio y septiembre de cada año y contempla dos tipos de intervenciones. Las denominadas actuaciones de choque, previstas habitualmente para la primera quincena de junio, tienen como objetivo retirar las acumulaciones iniciales de algas en un plazo máximo de cuatro días. Posteriormente, se llevarán a cabo actuaciones de mantenimiento con equipos formados por al menos cinco operarios en jornadas de ocho horas diarias.
El pliego técnico del contrato establece condiciones específicas para cada zona de trabajo, adaptadas a las particularidades del terreno. En La Caleta, todas las labores deberán ejecutarse de forma manual con el fin de preservar un yacimiento paleolítico existente bajo las piedras de la playa. En El Chinarral, se permitirá el uso parcial de maquinaria para retirar la capa superior de acumulación de algas, aunque el resto de la extracción habrá de realizarse igualmente a mano para minimizar la pérdida de arena.
Las algas retiradas podrán permanecer acopiadas temporalmente en la propia playa durante un máximo de cinco días, un período destinado a favorecer su secado parcial antes de su traslado definitivo al vertedero autorizado de Arcgisa, en el municipio de Los Barrios. El canon de vertido será asumido directamente por la APBA.
El contrato incluye condiciones especiales de ejecución de tipo medioambiental. La empresa adjudicataria deberá aplicar medidas orientadas al mantenimiento o mejora de los valores ambientales, con la mínima generación de residuos posible. Asimismo, se contempla la posibilidad de un tratamiento de valorización de las algas sin fines comerciales, como su uso para compostaje de jardines o como biomasa para generar energía de autoconsumo, siempre que se obtengan las autorizaciones pertinentes y la valorización revierta en beneficio de la propia APBA.
El presupuesto anual del servicio se sitúa en 39.878,85 euros sin IVA, distribuido a partes iguales entre las dos zonas de actuación, con un presupuesto de ejecución material de 17.338,26 euros para cada una. A esta cifra se añaden un 9% de gastos generales y un 6% de beneficio industrial.
Para la ejecución del contrato, la empresa adjudicataria debe contar con un responsable técnico con titulación universitaria de grado o licenciatura y un mínimo de cinco años de experiencia en servicios similares, con una dedicación mínima del 5% al proyecto. La APBA ha justificado la necesidad de externalizar el servicio al carecer de los medios propios suficientes para acometer estos trabajos.
