Kalmar ha cerrado un nuevo acuerdo con PSA Antwerp para el suministro de 14 straddle carriers híbridas destinadas a las operaciones de la terminal North Sea Terminal, en el puerto de Amberes-Brujas. El pedido quedó registrado en la cartera de entrada del primer trimestre de 2026 y las entregas están previstas para el cuarto trimestre del año.
La operación da continuidad a la relación comercial entre ambas compañías apenas unos días después de que PSA Antwerp recibiera otro lote de 18 unidades híbridas fabricadas por Kalmar. Con este nuevo contrato, el operador belga mantiene su línea de renovación de flota con equipos orientados a reducir el consumo de combustible y las emisiones asociadas a la actividad diaria de manipulación de contenedores.
Las straddle carriers híbridas combinan un motor diésel con un sistema de baterías integrado a bordo. Esta configuración permite captar y reutilizar energía durante la operativa, con el objetivo de recortar el uso de combustible frente a las máquinas diésel convencionales. Según la información facilitada por las compañías, esta tecnología permite reducir también las emisiones de CO₂ sin alterar la productividad exigida en terminales de contenedores con altos niveles de actividad.
PSA Antwerp ha señalado que las nuevas unidades sustituirán a máquinas diésel de mayor antigüedad y pasarán a incorporarse al trabajo diario en la North Sea Terminal. La compañía estima que la renovación de esta parte de su parque móvil permitirá reducir en torno a 1.180 toneladas las emisiones anuales. A ello se suma una menor necesidad de mantenimiento respecto a los equipos anteriores, mientras la capacidad global de manipulación de contenedores se mantendrá en los niveles actuales.
El director general de PSA Antwerp, Jurgen De Wachter, indicó que las straddle carriers híbridas se integran en un plan más amplio de modernización del equipamiento terminalista y de reducción de emisiones en la operativa cotidiana. La compra encaja en una estrategia que está llevando a distintos operadores portuarios europeos a sustituir equipos convencionales por soluciones intermedias de transición energética, especialmente en aquellos entornos donde la electrificación total todavía requiere nuevas adaptaciones de infraestructura o calendarios de inversión más largos.
Por parte de Kalmar, Damien Cols, director de clientes globales, señaló que PSA Antwerp vuelve a optar por esta tecnología híbrida para mejorar la eficiencia ambiental de sus operaciones de manipulación de carga en el puerto de Amberes-Brujas. El fabricante sostiene que este tipo de maquinaria permite a los operadores reducir la huella de carbono de sus terminales sin introducir cambios que penalicen el rendimiento operativo.
El anuncio llega pocos días después de la entrega de 18 straddle carriers híbridas a PSA Antwerp, transportadas a bordo del buque de carga pesada Diamantgracht, de la naviera Spliethoff. La descarga se realizó en la North Sea Terminal, donde las unidades quedarán integradas en el servicio regular de la terminal. Aquel lote incluía diez máquinas con capacidad de apilado de contenedores a tres alturas y otras ocho diseñadas para trabajar con apilado a cuatro alturas, una configuración que permite adaptar la flota a distintas necesidades de densidad operativa dentro de la instalación.
La suma de ambas operaciones confirma una fase de renovación progresiva de la maquinaria de patio de PSA Antwerp en uno de los principales enclaves portuarios de Europa. El puerto de Amberes-Brujas ocupa una posición central en los tráficos de contenedores del norte del continente, y la actualización de equipos en sus terminales forma parte de una tendencia más amplia en la que confluyen criterios de eficiencia energética, reducción de emisiones y control de costes operativos.
En este contexto, las straddle carriers híbridas se han convertido en una solución de transición para terminales que buscan reducir el consumo de gasóleo sin modificar por completo sus esquemas de trabajo. Frente a una sustitución inmediata por equipos totalmente eléctricos, la tecnología híbrida ofrece a los operadores una vía para rebajar emisiones y consumo manteniendo una arquitectura operativa conocida por los equipos técnicos y de mantenimiento.
