Endesa, a través de su filial de redes e-distribución, ha puesto en marcha la nueva subestación “Pedrera”, una infraestructura clave para reforzar el suministro eléctrico en Chiclana de la Frontera. La actuación, que ha supuesto una inversión de 5,6 millones de euros, permitirá mejorar la calidad y fiabilidad del servicio para más de 20.000 clientes, además de facilitar el desarrollo urbanístico de una zona en expansión.
La nueva subestación cuenta con un transformador de 20 megavatios amperios (MVA), encargado de transformar la energía que llega en alta tensión a través de una línea subterránea de 66 kV y 3,2 kilómetros de longitud, que la conecta con la subestación Chiclana. Una vez transformada de 66 a 20 kV, la electricidad se distribuye por el municipio mediante cuatro nuevas líneas de media tensión.
La instalación incorpora además un edificio dotado con equipos de última generación, sistemas avanzados de control y tecnología de comunicación que permite su operación remota. Esto facilitará que, ante cualquier incidencia, se pueda actuar a distancia sin necesidad de desplazamientos, reduciendo así los tiempos de respuesta y de restablecimiento del suministro.
La subestación se ubica en una parcela de 3.600 metros cuadrados cedida por el Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera. Su construcción se ha llevado a cabo en un plazo de 27 meses, con la participación de un equipo de 30 técnicos de Endesa y empresas colaboradoras, cumpliendo en todo momento con los protocolos de seguridad exigidos para este tipo de infraestructuras.
