La Corporación de Prácticos del Puerto de Tarragona ha incorporado una nueva lancha a su flota, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y operativa del servicio de practicaje. La embarcación, bautizada como RIGEL, ha sido construida en los astilleros Nasai, en La Ràpita, y sustituye a la CANOPUS, una unidad en servicio desde 1996. La inversión, de carácter privado, ha alcanzado los 600.000 euros.
La RIGEL es una embarcación de 12,5 metros de eslora y 4,05 metros de manga, construida en poliéster reforzado con fibra de vidrio. Está propulsada por dos motores diésel intraborda CUMMINS QSL9, de cuatro tiempos, capaces de desarrollar una potencia de 410 CV a 2.100 rpm cada uno. Esta configuración le permite alcanzar velocidades de hasta 26 nudos, con una notable mejora en el consumo de combustible y en las emisiones respecto a su predecesora.
El diseño del casco, en forma de V profunda, ha sido optimizado para garantizar una navegación estable tanto en condiciones normales como con marejada. La lancha puede operar con hasta seis personas a bordo y está equipada con estabilizador, sistema de recuperación de personas, aire acondicionado y equipos de navegación de última generación, incluyendo carta electrónica, AIS, ecosonda y tres radios VHF.
La presentación oficial de la RIGEL ha tenido lugar este jueves, 7 de agosto, durante una visita del presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago J. Castellà, a las instalaciones de la Corporación de Prácticos. En el recorrido ha podido conocer de primera mano las características técnicas del nuevo buque y su integración en las operativas portuarias. “La incorporación de esta lancha supone una mejora significativa en términos de eficiencia, fiabilidad y seguridad para el puerto”, ha señalado Castellà.
Por su parte, el presidente de la Corporación de Prácticos de Tarragona, Jesús Lijó, ha destacado el compromiso del colectivo con la modernización de sus medios. “Siempre hemos apostado por mantenernos a la vanguardia entre los puertos del sistema estatal, tanto en equipamiento como en procedimientos. La RIGEL refuerza esta línea de trabajo y responde también a criterios de sostenibilidad ambiental”, ha afirmado.
La renovación de esta unidad forma parte de una estrategia más amplia de actualización de medios técnicos en el puerto de Tarragona, alineada con los objetivos de mejora del rendimiento energético y la reducción de la huella ambiental de las operaciones portuarias. La entrada en servicio de la RIGEL permitirá optimizar los tiempos de respuesta y maniobra durante las operaciones de embarque y desembarque de prácticos, especialmente en condiciones meteorológicas adversas.
