El Consejo de Administración del Puerto de Barcelona ha adjudicado a SympH2ony, la alianza formada por Toyota Tsusho Europe y Messer, la construcción y explotación de la futura hidrogenera del recinto portuario. El proyecto supondrá una inversión superior a los 20 millones de euros y se enmarca en la estrategia de impulsar un ecosistema integral de movilidad basada en hidrógeno verde en Europa.
La nueva instalación dará servicio a camiones, autobuses y maquinaria portuaria, tanto del puerto como de su entorno logístico, facilitando la transición hacia flotas de cero emisiones. Este avance responde a uno de los principales retos del sector: la descarbonización del transporte y de la actividad portuaria.
La hidrogenera se ubicará en una parcela de 7.000 metros cuadrados en la zona de la ZAL Prat, en El Prat de Llobregat, con una localización estratégica para abastecer al conjunto del puerto, así como a las áreas logísticas cercanas, incluyendo la Zona Franca.
El proyecto contempla no solo una unidad principal de producción y suministro, sino también soluciones complementarias como unidades móviles para repostar maquinaria que no pueda desplazarse y la posibilidad de conectar futuras tuberías para grandes consumidores. La planta contará con una capacidad de electrólisis de 3,1 MW en 2030, ampliable a 6,2 MW en 2032, con una producción estimada de hasta 540 toneladas anuales de hidrógeno verde.
Este equipamiento será pionero en el sistema portuario español al producir hidrógeno in situ mediante electrólisis alimentada con energía 100% renovable, garantizando un combustible neutro en emisiones.
La iniciativa refuerza el papel de SympH2ony como proveedor integral de soluciones de hidrógeno, combinando producción, infraestructuras de repostaje y servicios para la operación de flotas sostenibles. Tanto Messer, con más de un siglo de experiencia en gases industriales, como Toyota Tsusho Europe, especializada en proyectos de movilidad sostenible, actuarán como socios tecnológicos en este proceso.
La concesión, otorgada por un periodo de 40 años prorrogables, incluye además la urbanización del entorno y mejoras en los accesos viarios. Con esta actuación, el Puerto de Barcelona avanza en su Plan de Transición Energética y se posiciona como un hub regional clave en la producción y distribución de hidrógeno verde, apostando por combustibles limpios como alternativa real a los fósiles.
