Personal investigador de los centros oceanográficos de Vigo, Gijón, Santander, Murcia y Canarias del Instituto Español de Oceanografía, integrado en el CSIC, ha participado esta semana en el XX Congreso Nacional de Acuicultura, celebrado en Vigo entre el 1 y el 4 de junio. El encuentro ha reunido en la sede viguesa de Afundación a especialistas del ámbito científico, técnico y empresarial para analizar la evolución de la acuicultura y las principales líneas de trabajo abiertas en este sector.
En su vigésima edición, el congreso ha vuelto a Galicia, comunidad donde inició su trayectoria y en la que la acuicultura mantiene un peso socioeconómico relevante. La cita ha permitido poner en común investigaciones vinculadas al cultivo de especies marinas, la sanidad animal, la sostenibilidad de los sistemas productivos, la mejora de técnicas de cría y la conservación de especies de interés ecológico.
El IEO-CSIC ha contado con una amplia representación científica, con la presentación de más de 20 pósteres relacionados con los trabajos más recientes desarrollados en sus centros oceanográficos. La participación del instituto también ha incluido ponencias invitadas y comunicaciones orales sobre distintas áreas de la acuicultura marina, desde el cultivo de invertebrados hasta la zootecnia aplicada, la detección temprana de enfermedades y el enriquecimiento ambiental en especies de cultivo.
Entre las intervenciones invitadas, Fiz da Costa ha presentado una ponencia centrada en la producción de semilla en criadero de ostra plana, Ostrea edulis, para restauración ecológica y acuicultura restaurativa. Durante su exposición, ha explicado que las poblaciones naturales y el cultivo de esta especie han sufrido una reducción acusada en las últimas décadas, lo que ha incrementado el interés por el cultivo en criadero para disponer de semilla destinada a programas de recuperación.
Fernando de la Gándara ha intervenido en otro de los bloques del congreso con una ponencia dedicada a la zootecnia y su papel en la investigación en acuicultura marina en España. Esta disciplina, orientada al manejo, cría, nutrición, reproducción y mejora de los animales, ha sido una base técnica para el desarrollo de la acuicultura española y ha permitido cerrar ciclos reproductivos de especies como la dorada, la lubina, el rodaballo y el atún rojo.
El programa también ha incluido la comunicación oral de Miguel Balado sobre la identificación de biomarcadores para la detección temprana de la vibriosis, con el sideróforo piscibactina como marcador de infección activa. Además, personal del IEO ha participado en una presentación oral sobre enriquecimiento ambiental en rodaballo, una línea de trabajo relacionada con las condiciones de cultivo y el bienestar de las especies en sistemas controlados.
Rafael Bañón ha impartido, por su parte, una ponencia sobre especies exóticas marinas y neonativas de Galicia, un ámbito de creciente interés para la gestión de los ecosistemas costeros y para el seguimiento de los cambios en la distribución de especies en aguas gallegas.
La presencia del IEO-CSIC en el Congreso Nacional de Acuicultura se enmarca en una trayectoria de investigación que se remonta a los primeros ensayos realizados en Santander hacia 1930, con pruebas de cultivos de mejillones y almejas. En 1967, el Patrimonio Nacional concedió al IEO una autorización temporal para el uso y gestión de las Encañizadas, en San Pedro del Pinatar, Murcia. Esta instalación dio origen a la primera Estación Biológica Marina y al actual Centro Oceanográfico de Murcia.
Desde esa etapa, la acuicultura marina comenzó a adquirir un papel creciente en la actividad investigadora del instituto. En la década de los 80, el IEO construyó sus plantas de cultivo, lo que permitió desarrollar proyectos experimentales asociados a peces marinos y trasladar conocimiento científico al sector productivo. En la actualidad, el organismo dispone de cuatro instalaciones de acuicultura y cinco plantas de cultivo concebidas como plantas piloto, adecuadas para proyectos de transferencia de resultados a empresas.
Una de las infraestructuras más singulares vinculadas al IEO-CSIC es la ICTS para el cultivo del atún rojo, ICAR, gestionada desde el Centro Oceanográfico de Murcia. Esta instalación constituye la única infraestructura científico-técnica singular dedicada a la acuicultura y se ha convertido en una herramienta de referencia para la investigación sobre esta especie.
Actualmente, más de 50 investigadoras e investigadores trabajan en las cinco plantas de cultivo del IEO-CSIC. Sus líneas principales se centran en la diversificación de especies, la mejora de las técnicas aplicadas a especies que ya se producen comercialmente y el cultivo de especies de interés ecológico con fines de conservación.
