El Centro Español de Logística ha celebrado en Coslada la quinta edición de su Foro de Transporte, en colaboración con el Ayuntamiento local y la Agencia Logística de la Comunidad de Madrid, en el marco de la Semana de la Logística. El encuentro ha reunido a más de un centenar de profesionales, directivos y representantes institucionales para abordar los principales retos de la cadena de suministro en un entorno marcado por la incertidumbre.

Durante la apertura institucional, responsables públicos y del sector han coincidido en que la logística afronta un cambio estructural, donde las crisis han dejado de ser episodios puntuales para convertirse en una constante. En este contexto, se ha subrayado la necesidad de simplificar la regulación, mejorar la interoperabilidad entre sistemas y reforzar la colaboración público-privada.
Desde el ámbito empresarial, se ha destacado que España cuenta con el potencial para consolidarse como un hub logístico internacional, aunque este objetivo requiere planificación, inversión y una mayor coordinación entre todos los actores de la cadena.
La geopolítica redefine el transporte
Uno de los ejes centrales del foro ha sido el impacto de la geopolítica en el transporte. Los expertos han coincidido en que el contexto internacional está alterando los equilibrios tradicionales, obligando a las empresas a ganar flexibilidad y capacidad de anticipación.
El debate ha puesto de relieve que las disrupciones —ya sean bélicas, energéticas, climáticas o sanitarias— forman parte estructural del sistema logístico actual, lo que exige nuevas estrategias basadas en la cooperación y la visión compartida.
En el ámbito ferroviario, se ha destacado la necesidad de avanzar desde el consenso hacia la ejecución efectiva. Los participantes han señalado retos como la mejora de la fiabilidad, la cadencia del servicio y su integración real en soluciones multimodales, especialmente en sectores sensibles como la alimentación.
Asimismo, se ha incidido en que la inversión en infraestructuras debe ir acompañada de mejoras en el servicio y una mayor coordinación entre operadores para garantizar su competitividad.
El transporte por carretera ha centrado otro de los bloques, donde se ha evidenciado la fuerte presión operativa que soporta el sector. La digitalización, la optimización de procesos y la gestión del talento han sido identificadas como palancas clave.
Los expertos han coincidido en que la transformación digital no debe limitarse a herramientas tecnológicas, sino que implica un cambio profundo en los procesos, con especial foco en la estandarización de datos y la interoperabilidad.
La distribución urbana de mercancías ha sido otro de los temas destacados, con un enfoque en la creciente complejidad de operar en entornos urbanos cada vez más regulados. Se ha defendido una visión integral que contemple todos los flujos logísticos, más allá del comercio electrónico, y una mayor colaboración entre administraciones y empresas.
En el ámbito portuario, se ha subrayado el papel de los puertos como nodos estratégicos, donde la competitividad depende de la eficiencia global del sistema. La digitalización, la ventanilla única y la conectividad multimodal han sido identificadas como factores críticos para evitar la pérdida de tráficos frente a otros enclaves europeos.
Por su parte, la carga aérea se consolida como un modo esencial para mercancías de alto valor, gracias a su flexibilidad. No obstante, persisten retos en inspecciones, capacidad operativa y coordinación aduanera.
La jornada también ha acogido la presentación del V Barómetro de Adecco Outsourcing sobre productividad, que sitúa a los sectores de transporte y distribución por encima de la media nacional. El informe destaca el papel de la formación como motor de mejora, con incrementos de productividad de hasta el 10% en la mayoría de las empresas. Como conclusión, el foro ha reafirmado la necesidad de avanzar hacia un modelo logístico más integrado, eficiente y resiliente, donde la digitalización, la colaboración y la planificación estratégica permitan responder a un entorno cada vez más complejo y exigente.
