El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha dado luz verde a la transformación integral del Club Náutico Portitxol tras acordar, en su reunión celebrada en el puerto de Palma, la prórroga de su concesión por un periodo de quince años. Esta decisión administrativa garantiza la continuidad de la entidad hasta el 15 de diciembre de 2040 y lleva aparejada una inversión global cercana a los diez millones de euros que deberá ejecutar el club para modernizar sus infraestructuras.
El acuerdo supone un hito para la fachada marítima de la zona, ya que implica la modificación de la concesión para incorporar más de doce mil metros cuadrados adicionales de espejo de agua. Esta ampliación de la superficie permitirá reordenar la dársena interior y acometer la construcción de una nueva dársena exterior, que contará con nuevos pantalanes y un dique de abrigo para mejorar la protección de las embarcaciones. El proyecto técnico contempla también la creación de un nuevo varadero, así como mejoras sustanciales en los sistemas de balizamiento, la limpieza de calados y la actualización de los planes de seguridad y vigilancia.
Desde la perspectiva social y deportiva, la Autoridad Portuaria ha vinculado esta prórroga al mantenimiento del carácter formativo de la entidad. El Club Náutico Portitxol se compromete a reforzar su función de servicio público sin fines lucrativos, priorizando la enseñanza de la náutica, el fomento del deporte base y el acceso a embarcaciones de pequeña eslora mediante tarifas reducidas. Para el organismo portuario, este perfil encaja con el modelo de instalación que se pretende preservar en la reordenación del Portitxol.
La integración puerto-ciudad constituye otro de los ejes vertebradores del nuevo periodo concesional. El proyecto incluye actuaciones específicas para mejorar la conectividad peatonal y eliminar barreras físicas, reorganizando las áreas de servicio para lograr una relación más permeable y abierta con el entorno urbano. Parte de estas intervenciones se coordinarán con las obras urbanísticas que la propia APB tiene previstas en los viales y paseos colindantes.
Finalmente, en el ámbito medioambiental, la entidad deberá implementar medidas avanzadas de gestión de residuos y control de calidad de las aguas. Además, se establece como requisito indispensable que cualquier actuación que lo requiera cuente con un informe favorable de compatibilidad con las estrategias marinas antes de la aprobación técnica del proyecto, alineando así la actividad náutica con los objetivos de sostenibilidad y protección del litoral fijados por el puerto.
