CMA CGM este jueves 2 de julio en El Havre el "Notre Dame", el primero de una nueva serie de diez portacontenedores de nueva generación propulsados por gas natural licuado (GNL) que la naviera francesa incorporará a su flota hasta 2028. El buque, con una eslora de 399 metros y una manga de 61,3 metros, se convierte en el mayor portacontenedores que navega bajo pabellón francés y en el mayor del mundo propulsado por GNL.
Con una capacidad de hasta 24.000 TEUs, el Notre Dame partió en su viaje inaugural cargado con más de 24.000 contenedores ecológicos fabricados con suelo de bambú y pino, un material que reduce el peso de las unidades y su huella ambiental. La propulsión a GNL reduce de forma significativa las emisiones de óxidos de azufre, partículas finas, óxidos de nitrógeno y CO₂ respecto a los combustibles marinos convencionales. La eslora del buque se sitúa además en el límite máximo permitido para transitar por el canal de Suez, ruta que los grandes portacontenedores han evitado mayoritariamente en los últimos dieciocho meses.
La ceremonia de bautismo reunió en los muelles de Port 2000, la terminal de Générale Manutention Portuaire en El Havre, a cerca de 400 invitados, entre ellos autoridades marítimas, representantes locales, socios económicos y la tripulación del buque. Ejerció de madrina Delphine Arnault, hija mayor del empresario Bernard Arnault y al frente de una de las firmas de moda del grupo LVMH. Entre los asistentes figuraron Brigitte Macron, esposa del presidente francés; Édouard Philippe, exprimer ministro y actual alcalde de El Havre, y dos miembros del Gobierno francés: el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, y la secretaria de Estado Sabrina Agresti-Roubache, antigua diputada por Bocas del Ródano.
El nombre del buque rinde homenaje a la catedral de Notre-Dame de París, cuya reconstrucción tras el incendio de 2019 se completó en cinco años y que el Gobierno francés ha citado como modelo de referencia para otros grandes proyectos industriales del país. Los nueve buques restantes de la serie llevarán los nombres de otros monumentos y espacios emblemáticos franceses: Panteón, Orsay, Luxemburgo, Versalles, Pont-Neuf, Nación, Austerlitz, Montmartre y Longchamp, y entrarán en servicio de forma escalonada hasta 2028.
Los diez buques de la serie operarán bajo pabellón francés en la French Asia Line, el servicio de CMA CGM entre Asia y Europa. Con su incorporación, la flota de la naviera abanderada en Francia pasará de 30 a 40 unidades en el horizonte de 2028, lo que llevará aparejada la contratación de 135 marinos franceses formados, entre otras vías, en la Escuela Nacional Superior Marítima. Según datos aportados durante el acto, mantener un buque bajo pabellón francés supone un sobrecoste de dos millones de dólares al año por unidad frente al registro en Malta, uno de los pabellones de conveniencia más utilizados por el sector.
Durante la ceremonia, responsables de CMA CGM y autoridades locales pusieron en valor la contribución del tráfico de la naviera a la actividad de Port 2000: la compañía aporta 450.000 TEUs de los 3,2 millones de TEUs movidos en la terminal en 2025. Édouard Philippe recordó que el desarrollo de Port 2000 se extendió durante casi tres décadas, entre debates, recursos administrativos y sucesivas ampliaciones, hasta convertirse en el único puerto francés, junto con Fos, capaz de recibir buques de 24.000 TEUs. También se mencionó como asignatura pendiente la conexión directa entre Port 2000 y el Sena mediante una infraestructura fluvial —la denominada chatière—, cuya puesta en servicio permitirá a los contenedores descargados del Notre Dame acceder a la red fluvial sin ruptura de carga.
Rodolphe Saadé, consejero delegado de CMA CGM, vinculó la decisión de abanderar la nueva serie de buques en Francia con la competitividad del país en el comercio internacional y con el respaldo a la marina mercante francesa, mientras que representantes institucionales subrayaron la relevancia estratégica de que Francia mantenga capacidad marítima propia en un contexto de mayor tensión en torno a los principales estrechos y rutas marítimas mundiales.
El Notre Dame comienza ahora su operativa comercial en la ruta Asia-Europa, en la que CMA CGM concentra buena parte de su tráfico de gran capacidad, mientras la naviera prepara la entrega progresiva de las nueve unidades restantes de la serie hasta el final de la década.
