Adif continúa ejecutando los trabajos de adaptación de la línea ferroviaria convencional Madrid-Zaragoza a los futuros servicios de autopista ferroviaria (AF), un proyecto estratégico para el transporte de mercancías que cuenta con una inversión total de 265 millones de euros. Las obras, centradas en la ampliación de gálibo y renovación de la infraestructura, han requerido la suspensión del tráfico ferroviario desde abril de este año, una medida que se mantendrá hasta mediados de marzo de 2026 debido a imprevistos técnicos y ambientales.
Durante este periodo, Renfe continuará aplicando su Plan Alternativo de Transporte por carretera para garantizar la movilidad de los viajeros mediante autobuses en los trayectos Zaragoza-Madrid y Soria-Madrid.
La actuación contempla una transformación profunda de la infraestructura entre San Fernando de Henares (Madrid) y Zaragoza, con intervención en 26 túneles y 40 pasos superiores. Las obras incluyen la ampliación de gálibos mediante excavación y rebaje de plataformas, renovación de vías, mejora de sistemas de drenaje y trabajos en la electrificación.
Entre los puntos más críticos del trazado, destacan los túneles de Cutamilla y El Saz, próximos a Sigüenza (Guadalajara), donde ha sido necesario generar nuevos accesos para maquinaria pesada. Las obras en esta zona se han visto condicionadas por la presencia de nidos de águila real y por una geología compleja, que ha requerido un sistema de sostenimiento intensivo mediante anillos a cada metro excavado. Actualmente, se ha completado la excavación y se ejecutan los paseos laterales, canalizaciones, impermeabilización y gunitado. Próximamente comenzará el montaje de vía y catenaria.
En el túnel de Torralba, de 3.300 metros, las lluvias intensas de otoño y primavera han provocado una saturación de acuíferos, lo que ha ralentizado los trabajos de excavación. Pese a ello, ya se ha finalizado la contrabóveda, se ejecuta el revestimiento y se ha iniciado la instalación de vía en placa.
En el tramo entre Torralba y Zaragoza, las obras de ampliación de gálibo alcanzan ya un 96% de ejecución, y avanzan los trabajos de reposición de vía y electrificación. Cuatro túneles de este tramo están siendo adaptados a plataforma de vía en placa, entre las estaciones de Alhama de Aragón y Ateca.
Una vez concluida esta fase, se procederá a instalar los nuevos equipos de señalización y a realizar las pruebas necesarias antes de reanudar la circulación ferroviaria. Los trabajos restantes se completarán sin afectar al tráfico ferroviario.
Paralelamente, representantes de Adif y Renfe mantienen encuentros con los ayuntamientos afectados en las provincias de Zaragoza, Guadalajara y Soria para informar del avance de las obras y del plan de movilidad alternativo.
Actuaciones complementarias para la autopista ferroviaria
El proyecto incluye también la implantación del sistema de Bloqueo Automático Banalizado (BAB) entre Guadalajara y Calatayud, que permitirá operar trenes en ambos sentidos por cada vía, aumentando la capacidad y flexibilidad de la línea. Próximamente se adjudicarán los nuevos enclavamientos entre Calatayud y Épila, claves para la gestión de las circulaciones.
Además, se están ampliando las longitudes útiles de vía hasta los 750 metros en varias estaciones: Humanes de Mohernando, Jadraque y Sigüenza (Guadalajara); Arcos de Jalón (Soria); y Grisén, Paracuellos-Sabiñán, Morés y Épila (Zaragoza). También se ha licitado recientemente la racionalización de vías en ocho estaciones del tramo Guadalajara-Ariza-Calatayud para optimizar sus configuraciones.
Estas intervenciones se enmarcan en la creación del corredor Algeciras-Zaragoza de autopista ferroviaria, que forma parte de una inversión global superior a los 500 millones de euros. El objetivo es reforzar la intermodalidad y mejorar la competitividad del transporte de mercancías por ferrocarril, contribuyendo a una movilidad más eficiente y sostenible.
La autopista ferroviaria permite transportar semirremolques de camión sobre trenes mediante vagones especializados. Este sistema ofrece ventajas logísticas y medioambientales, como la reducción de costes externos y la disminución de emisiones.
Actualmente, Adif tiene en servicio dos corredores: Valencia-Madrid (ancho ibérico) y Barcelona-Le Perthus (ancho estándar). Además, trabaja en más de 20 itinerarios tras recibir manifestaciones de interés por parte de operadores logísticos, puertos y compañías ferroviarias a través de su Oficina de Apoyo a las Autopistas Ferroviarias (OAA).
