La defensa de los intereses de la provincia de Cádiz y la colaboración con los pequeños municipios gaditanos son los dos objetivos esenciales de esta Diputación; y, por tanto, suponen los dos compromisos fundamentales del Gobierno que presido.

Junto a ello, esta Corporación se ha fijado como prioridad absoluta de su gestión la respuesta a las elevadas tasas de desempleo, que suponen nuestro principal problema socioeconómico.

En buena lógica, toda la actuación de esta Diputación va dirigida a reforzar su potencial como locomotora de esta provincia, ya sea desde su papel como principal agente responsable del diseño de su modelo de desarrollo futuro o como activo protagonista en su presente, a través de su capacidad inversora, y por tanto transformadora, en los territorios.

El Gobierno provincial es consciente de la creciente demanda ciudadana de una máxima transparencia en la gestión y de la necesidad de incrementar la participación de una sociedad que reclama sentirse corresponsable de la vida de sus Instituciones. Y entiende ambas exigencias como valores esenciales de nuestro sistema democrático representativo que deben inspirar, por tanto, la gestión de lo público.

Esta Diputación no solo tiene la aspiración de enarbolar los intereses generales de Cádiz y de representar a esta provincia ante otras Administraciones, sino que, al mismo tiempo, se ha comprometido con el desempeño de esa responsabilidad en virtud de esta nueva concepción, transparente y participativa, de las Instituciones Públicas.