Nuevo buque insignia para Open Arms

El barco “OPEN ARMS UNO” se incorpora a los activos de rescate de la ong en el Mediterráneo central

La ong, Open Arms ha decidido, ante la dureza de las misiones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo central, incorporar un barco de mayor tamaño a la flota. Con el fin de dar apoyo al Open Arms y, eventualmente, sustituirlo en sus funciones, «El Open Arms Uno» tiene como objetivo permanecer en el mar el mayor tiempo posible y así proteger las vidas de los más vulnerables con seguridad.

El remolcador Open Arms, en sus más de 50 años de existencia, ha navegado el equivalente a más de 2 vueltas al mundo en misiones humanitarias en el Mediterráneo central desde 2017. Año en el que se le dio una segunda vida al incorporarlo a la flota humanitaria. Este remolcador ha rescatado a más de 7.300 personas en el mar y esta es la cifra más importante. Sin embargo, se ha hecho patente la necesidad de tener un barco más amplio que pueda afrontar con mayor seguridad las crecientes dificultades de las misiones de rescate. En lo que llevamos de año, el número de personas que han perdido la vida en el Mediterráneo, intentando alcanzar Europa, ha superado las 1.555, según  la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Características del «Open Arms Uno»

El “Open Arms Uno” fue construido en Noruega en el 2000 y ha desempeñado labores como buque polivalente de apoyo en alta mar, realizando tareas de salvamento marítimo y de transporte de materiales y equipos en el Mar del Norte.

El nuevo buque tiene 66 metros de eslora (longitud), 15 metros de manga (anchura), un tonelaje más de 4 veces superior al viejo remolcador “Open Arms” y una cubierta de 353 metros cuadrados en la que puede aterrizar un helicóptero en caso de emergencia y evacuación.

El “Open Arms UNO” llevará a bordo 4 lanchas semirrígidas,​ también conocidas como RHIB, y nos permitirá acoger a unas 300 personas; un número que, en caso de emergencia y sin hacer peligrar las condiciones del barco, podría ampliarse. Además, cuenta con 31 plazas para tripulación y un hospital con 26 camas.

La incorporación de este nuevo barco constituye un punto de inflexión para Open Arms, porque permitirá llegar más rápido a las zonas de rescate y ayudará a proteger la vida de más personas en dificultad, siendo más eficaces en la defensa de los derechos humanos de los más vulnerables.

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