La polémica interconexión del Estrecho

La rotura del tendido de interconexión eléctrica entre España y Marruecos ha provocado en las últimas semanas las protestas de los pescadores de Tarifa y grupos ecologistas de la zona, que siguen esperando una respuesta a sus preguntas, antes de retomar las movilizaciones.

Desde que en 1842, Samuel Morse sumergiese el primer cable de telégrafo en el puerto de Nueva York, han sido innumerables los puntos del planeta que han enlazado sus costas a través de tendidos eléctricos. Pasaron, no obstante, muchos años hasta que en 1997 se ejecutó – no sin polémica – la primera interconexión eléctrica entre dos continentes a través de España y Marruecos. Fueron 31 kilómetros de cable bajo el Estrecho de Gibraltar, que permiten una capacidad de intercambio de 450 megavatios. Ya en 2006, esos 31 kilómetros de cable se vieron acompañados por un segundo tendido, cuyo presupuesto fue de 115 millones de euros, para elevar la capacidad de intercambio hasta los 900 megavatios.

Ambos circuitos discurren en paralelo a una distancia de unos 500 metros y a una profundidad máxima de 620 metros, el primer circuito cuenta con 26 kilómetros submarinos mientras que el segundo llega hasta los 29 y poco más de 2 kilómetros  subterráneos a cada lado del Estrecho.

Ahora, los posibles efectos de la rotura de uno de estos cables, por la acción del ancla de un buque, ha vuelto a alzar las voces de quienes tienen sus sustento en las aguas que separan ambas orillas del Estrecho.

Pero no acaban aquí las conexiones entre ambas orillas o, al menos, eso se pretende. En el horizonte del año 2020 se han fijado otras conexiones, como los dos circuitos con  capacidad para 200 megavatios que enlazará Algeciras y Ceuta, continuando a través de un tendido aéreo hacia la subestación marroquí de Taghramt complementando las interconexiones península-Marruecos en el Estrecho.

Esta obra tendrá una longitud de 40 kilómetros y tras los trámites administrativos y técnicos, en 2018 se ejecutaran los trabajos para que entre en servicio en 2019. Se trata de un proyecto que cuenta con 130 millones de euros de presupuesto.

No queda ahí la cosa, de cara a 2030 se han proyectado dos conexiones más. La que transportará 700 megavatios, entre Algeciras y la ciudad marroquí de Eddalya, teniendo continuidad mediante un tendido aéreo hacia el nodo eléctrico marroquí de Taghramt. Y la que unirá Vejer de la Frontera con Tánger, para intercambiar 400 megavatios de electricidad.

Todo esto permitirá sumar una capacidad total de 2.400 megavatios que se encuentran pendientes sólo de la evolución del crecimiento de la demanda eléctrica en Marruecos, de los desequilibrios entre demanda y producción marroquíes y de la evolución del proyecto DesserTec.

 

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